10.2.08

lejos quedan

lejos quedan
el campo
el vino luz de girasoles
y el mantel a cuadros
donde cada uno
la imprescindible pieza

fuimos después
a merced del remolino
que a la hora del crepúsculo
nos besa con una sed fría
y nos devuelve
a ese lugar pálido
con la ausencia molida entre los dientes

de Norma Fumero, Buenos Aires, Argentina
Texto que compone su libro “de blanco a luciérnaga”, Alhucema Ediciones.

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1 comentario:

STELLA MARIS TABORO dijo...

Lejos quedan la soledad y la tristeza cuando una poeta vierte en el papel ,sus versos del alma.
un abrazo