25.7.09

Regreso de Ítaca

Cómo decírtelo de una vez,
sin recaídas, sin rodeos, sin iluminaciones,
sin tabúes,
cómo y con qué esperanza
removedora de las rosas blancas
en este aliento
instigador de dulzuras y de fuegos dormidos,
abierto como una desorbitante presencia
hilvánica
en esta mañana sin violines industriales y sin atropellos,
en este vientre del idioma que la piedra
nombra con su fulgor,
con su fulgor mínimo
de hambre en migración,
de hambre prehistóricamente digerida.

Cómo puedo decirlo de una vez,
escribimos con lo que de hechura nos abstiene,
nos tiembla y nos cabalga
por los ríos en ramas, por los ríos en ninfas
ultimísimas,
con la luz que tizna con Dios nuestras excusas.

Cómo puedo decirlo de una vez,
que hallamos un corazón como verde olivo
empapado de ángeles y de arcilla,
un corazón rudo como un... horizonte
donde niños juegan
más allá de la luna rota,
de la muerte y de la rabia;
sí, hallamos un corazón,
un corazón en perro brujo y yegua
y saltamos,
saltamos a la pequeña caligrafía de los montes.

Cómo puedo decirlo de una vez,
somos sueños desarropados,
regañadizas cigüeñas que nos traen mundos,
perfectas melodías que nos abonan nuestra sangre
y se la estrujan vientos
con las lágrimas que diluvian.

de José Repiso Moyano, Málaga, España
Primer Premio del II Concurso de Poesía Libre de Artesanías Literarias.
www.artesanias.argentina.co.il
______________

0 comentarios: