30.11.09

Bordes

Nunca te duermas de este lado del lenguaje,
red para peces muertos.

Pasaje lo que recrea infatigable,
lo que pregunta desde el costado luminoso.

¿Vas a acomodarte entre tus propios pliegues?
¿Vas a pensar solamente en lo pensable
y desde allí afirmar
y desde allí negar?

¿Adónde fue lo que quisiste retener?
¿Alguna vez estuvo?
¿Estuviste?

Tus muertos y tus vidas,
tus vivos y tus muertes,
¿dónde se ocultan, sin miradas,
desplegados y libres?

Nunca te duermas de este lado del lenguaje.
Nunca te duermas de este lado del mundo.

de Lucila Févola, Buenos Aires, Argentina
De su libro "Modus Vivendi", de reciente aparición.
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Calle de la amargura

Vas y vienes como la loca de casa,
con adoquines, piedras sin golpes de caballos,
bella y terrible igual a un ángel de pie.

Allá en senda abajo se abre el valle
y las respiraciones de errantes almas
no saben que existes.

Sólo lunáticos borrachos
salen a saborear la continua voz que les alargas,
niños se juntan en la apagada luz de los santuarios
y pasan aún frailes
metidos en la extensa noche de sus sábanas.

Bajo tu fragancia
perros husmean amor y una cáscara de plátano.

de Carlos Fajardo Fajardo, Colombia
De su libro "Atlas de callejerías", Trilce Editores.
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Sobre la Sangre Antigua

SOBRE LA SANGRE ANTIGUA
SUL SANGUE ANTICO
por María Alicia Cavagnaro, poemas,
Carrillón Ediciones

María Alicia Cavagnaro es Profesora en Letras (UBA), ejerció la docencia en cátedras de Castellano y Literatura, y dirige la revista de artes y letras Ser en la Cultura. En este libro bilingüe, desde el epígrafe nos advierte: Doy mi sangre a cada palabra, / el corazón a todos los recuerdos. Por lo tanto, a través de él y teniendo en cuenta título y fotografías familiares que ilustran tapa y contratapa, queda confirmada la dirección de sentido que llevarán los veintiocho poemas que lo integran (cada uno con la respectiva traducción de Gloria Estela Hevia al idioma italiano).

En sus versos la escritora se reconoce como Un ser particular / poblado de vivencias. Reconoce su alma: Es la inseparable partícula de mí misma. No obstante, a la vez, siente profundamente la herencia que fundaron sus ancestros mediante la continuidad de la sangre. Por eso, aunque el viento arrasa y Las ramas luchan contra el tiempo inmóvil, persiste en el empeño: Recoges las letras de cada palabra. Sucede, pues, que Este amor cargado de nostalgia / se descuelga en gritos. / Furioso como la tempestad...

Cómo abstraerse de la nostalgia frente a la evocación: El abuelo Luigi siempre juntaba flores de nomeolvides. (...) Miraba el horizonte, / leyendo en esa línea infinita, su destino. / Buscaba el mar detrás de la llanura inmensa. Cómo ignorar la añoranza de los antepasados, esos Luceros peregrinos. Luceros de un universo íntimo, / guardianes de la luz. Entonces, cuando la autora, expedicionaria en busca de la Geografía de la sangre, logra aprehender el lugar de origen, declara: Génova mía ahora. / Te poseo / para evitar el olvido. De allí que en el poema último concluya expresando: Y todo vuelve a renacer, / a completarse.


Así, entre perplejidades y magnolias, entre vehemencia y plenitud, se desarrollan los poemas de este libro con el que, tal como María Granata señala en el prólogo, ‘María Alicia Cavagnaro, desde su miedo de “cavar la originalidad del paraíso”, llega a nosotros con esa autenticidad conmovedora del poeta inmerso en sus sentires, sin resistirse cuando la vida lo traspasa y lo colma de revelaciones.’


por Lina Caffarello
Para la revista de literatura "Tamaño Oficio" N° 33
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15.11.09

El Rayo Verde

A quienes saben lo que es sentir el soplo de La Maravilla.
A los astrofísicos del observatorio de Sierra Nevada
que hicieron posible este poema contándome sus vivencias.

Notar la oscuridad que te devora
bajo la noche negra y por el agua
ver una claridad como de fragua...
La eternidad colgada de una hora.

Mirar el sol ponerse y cómo dora
el cielo que se extiende hasta La Ragua
sobre la falda azul de blanca enagua.
Sentir que en la ventana un zorro llora,

o que a tu barco llegan ballenatos
a retozar jugando con la quilla
y te obliga a callar La Maravilla...

Que la nieve se extienda por el monte...
y ver, sobre la mar, cómo se pierde
sin esperarlo, al fondo, el Rayo Verde.

de Emilio Ballesteros, Granada, España
De su libro "Mi nombre es Nadie" -capítulo: La inocencia ganada-.
http://perso.wanadoo.es/emoball/emilioballesteros
http://perso.wanadoo.es/emoball/alhucema
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Revistas poéticas andaluzas

“Y los gitanos del agua,
levantan, por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.”
Federico García Lorca.

-Litoral, nº 1, 1926-

65 AÑOS DE LA PUBLICACIÓN DE "LITORAL" EN MÉXICO
Por Francisco Arias Solís

Andalucía ha sido cuna fecunda de escritores y poetas y sigue siendo centro propicio para la celebración de tertulias y para la edición de revistas poéticas. Es un hecho evidente que la poesía española del siglo XX tiene nombre andaluz hasta nuestra última hora, si se tiene en cuenta la influencia que siguen ejerciendo en las nuevas generaciones Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez o los poetas andaluces de la generación del 27: Federico García Lorca, Alberti, Cernuda, Prados, Altolaguirre, Aleixandre, Fernando Villalón, José María Hinojosa, Juan Rejano...

Muchos piensan que las revistas poéticas surgen del impulso creador, alentado por la necesidad de comunicación. Otros creen que nacen fatalmente, porque sí. Las revistas poéticas aparecen por toda la geografía andaluza, algunas aparecen y desaparecen casi simultáneamente. Pero si se quiere conocer las características de las corrientes literarias del siglo XX, resulta imprescindible el estudio de las numerosas revistas poéticas que han proliferado en Andalucía.

En noviembre de 1926, nace en Málaga, Litoral, dirigida por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Más tarde se incorpora a la dirección José María Hinojosa. En su primer número colaboraron: García Lorca, Alberti, Prados, Hinojosa, Bergamín, Jorge Guillén, Gerardo Diego y Benjamín Jarnés. La presencia de los poetas de la generación del 27 en Litoral fue constante y unánime. Además de los citados colaboraron en Litoral: Cernuda, Altolaguirre, Moreno Villa, Aleixandre, Pedro Garfias, Espina Rogelio Buendía, Adriano del Valle...

En la primera etapa de Litoral, ven la luz nueve números entre los que destaca el número triple dedicado a Góngora que es admirable. En 1944, Litoral se publica en México y con Emilio Prados y Manuel Altolaguirre intervinieron José Moreno Villa, Francisco Giner de los Ríos y Juan Rejano. En 1968, Litoral inicia su tercera época, junto al mismo Mediterráneo que la vio nacer.

En 1918 había aparecido en Sevilla, Grecia, revista poética en la que tuvo lugar el nacimiento del ultraísmo. Su fundador fue Isaac del Vando-Villar. Con él dirigió la revista Adriano del Valle. Siete años después, nace en Sevilla, Mediodía, que no es órgano conductor de ningún movimiento determinado. El grupo fundador estaba formado por Eduardo Llosent, Rafael Porlán, Alejandro Collantes, Joaquín Romero Murube y Manuel Halcón.

Isla es la primera revista poética gaditana del siglo XX –nació en Cádiz el año 1932 y murió en Jerez en 1940-. Su fundador fue Pedro Pérez-Clotet. Isla es uno de los órganos de expresión de mayor alcance literario y proyección social de los nacidos en la provincia de Cádiz. Entre sus colaboradores se encuentran: Aleixandre, Prados, Villalón, Miguel Hernández, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Carrasco, Dionisio Ridruejo, Pemán, Luis Rosales, Muñoz Rojas, Carmen Conde, Adriano del Valle...

En junio de 1936, nace en Jeréz, Cauces. El grupo fundador estuvo integrado por José Hernández Rubio y por los hermanos Francisco y Pedro Montero Calvache. Lorca, Pérez-Clotet, Pemán y Julián Permatín son los colaboradores del primer número.

En enero de 1951 aparece en Cádiz, Platero, segunda época de la revista El Parnaso. El último número de Platero se publica en 1954. Entre sus colaboradores citamos: Juan Ramón Jiménez, Alberti, Aleixandre, Cela, Carlos Edmundo de Ory, Gerardo Diego, Luis Rosales, Muñoz Rojas, Bousoño, Celaya, Blas de Otero, Aquilino Duque, José Luis Cano y Fernando Quiñónez.

La huella de Andalucía es más profunda en la poesía que en cualquier otro género literario. Han sido poetas andaluces los que han sentado la base de un lenguaje poético nuevo. Y como dijo Federico: “El poeta comprende / todo lo incomprensible, / y a cosas que se odian, / él, amigas las llama”.

Fuente: http://www.canasanta.com/
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De difícil título

Conforme camino junto a la tapia
del reformatorio
se apodera de mí el espíritu
y de algún modo entro bruscamente
en los secretos del mundo.

Luego otra vez nada
Estoy en la calle de nuevo
Los árboles se inclinan hacia adelante
como los avestruces
y pienso que he rozado
durante un sólo momento
el secreto inalterable
Las ideas terribles.

de Tasos Denegris, Atenas, Grecia
De su libro "Muerte en la Plaza Káningos".
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