14.6.18

Por favor, no te puedo ver llorar


No sé si fue
la reverencia por el sufrimiento
o el dolor escaleno,
clavados en el desierto,
tributo, o quizás egoísmo,
aturdiendo el silencio.

Cuesta acomodarnos
en la vida, nuevamente,
pero ahora
desde otro abrazo vacío
se pueden liberar
lágrimas en soledad
sin remordimiento.


de Beatriz Olga Allocati, Buenos Aires, Argentina

De "Orden sagrado", sector 'Por la memoria'.
Entrevista: http://apoalunaenlozadaradio.blogspot.com.ar/2012/05/dialogos-con-beatriz-olga-allocati.html

2 comentarios:

Santiago M dijo...

Cuánta verdad encierra este poema tan conmovedor.

El AnVerso dijo...


Se percibe que ante la reverencia aparece "el dolor escaleno". Magnífico hallazgo que enlaza lo metafórico con la fisiología. Felicitaciones.