15.3.16

Sombras del alma

Los fantasmas
arrecian
cuando la luna
atesora miserias.

No son el cuco
ni el hombre de la bolsa
sino verdaderos monstruos
que asedian sin
dar respiro.

Ni una canción de cuna                                                   
ni un espantapájaros                                                    
apaciguan                                                    
las sombras del alma.                                                    
   
                   
de Nora Patricia Nardo, Buenos Aires, Argentina.
De "Relatos de la piel".
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5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bello y real, quién no tiene sus propios fantasmas?
Malala
.

Anónimo dijo...

así es, adhiero al poema y sobre todo, a tu final tan de certezas. susana zazzetti

Nora Nardo dijo...

Agradezco la publicación realizada tan gentilmente por Lina y Juan José, como así también la lectura y comentarios de Susana Zazzetti y Malala.

Anónimo dijo...

Esa primera estrofa es muy fuerte y condice con el remate. Muy buen material.
César Argüello

Nora Nardo dijo...

Gracias Cesar por tus palabras, me alegra que te haya interesado el poema.
Saludos
Nora