1.1.18

El globo de luz



En la trasnochada ciudad
donde cuelgan los calendarios y el enigma
una torre asombra
por un globo de luz
muy distinto a las lámparas y las estrellas.
Hay muchas ventanas iluminadas,
pero sólo una
emite esa luz macilenta de redondo piélago
que no cabe en el estallido del vino
ni en la quemadura de las frutas.
Alta como está en el éxtasis oscuro
excede los espacios de la fiesta
donde todos devoran otro año.
Si en la torre apareciera un monstruo
sería reconocido.
Ninguna deformidad sorprendería.
En cambio ese globo de luz
que nada explica y por lo tanto es libre,
ese globo de luz embellece
porque está muy lejos
y nadie lo conoce,
porque está muy oculto
¡ay! pero se puede ver.


de Héctor Miguel Ángeli, Buenos Aires, Argentina
De "Frutas sobre la mesa". 
Biodata: http://lvqs.blogspot.com.ar/2012/02/hector-miguel-angeli.html

3 comentarios:

Santiago M dijo...


Agradezco este globo de luz que asombra la trasnochada ciudad en la noche de año nuevo.

Anónimo dijo...

Fantástico!! No había visto tu poema, Maestro. Claudio Valente

Estela Barrenechea dijo...

Excelente el poema. Héctor Miguel Ángeli es uno de nuestros grandes poetas.