4.8.07

Te escribo en el año del perro

Te escribo en el año del perro para decirte que no creo en los
horóscopos.

Han sido demasiadas las guerras los jardines arrasados los
giravientos tirados al olvido.

Nadie es carne de la carne sin alistar sus brazos.

Caen los miércoles como la mostaza en el mantel.

No es posible definir los denarios para comprar el pan y los libros que
otros comprarán a precios de usura.

Te escribo en el año del perro sin hacer caso de la jauría de esas
músicas que caen de sopetón nos ponen cardíacos irreverentes
sordomudos.

Aquí no hay línea de la mano izquierda no hay runas no hay una
solvencia para sentarnos sobre una piedra blanca y en el espejo del
agua se pueda leer el día de la muerte o el casamiento.

Han sido suficientes los sobresaltos a mano armada a mano profunda
a mano silbante que nos saluda nos dice adiós y luego busca el cuello
y nos ahogamos.

Aquí no hay signos zodiacales peces sombríos o palomas mensajeras
que traigan un respiro.

Soy el húmero el coyote la platea donde bailo la danza de la
sobrevivencia y esto no está escrito en ninguna parte.

Te escribo en el año del perro para decirte que no creo en los
horóscopos.

de Reynaldo García Blanco, Santiago de Cuba
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y yo te escribo desde el invierno porteño, querido amigo en Cuba, para calificar a tu poema así: excelente.

Anónimo dijo...

Sí, realmente toda palabra que sale del puño del gran Rey es simplemente maravillosa.

Saludos al Rey y a la Li

pi & bu