Los caballos del día tiran de la sogaque tensa las horas
y gira el planeta.
No hay vendaval que demore el alba
llama que lo impida
sortilegio que deshaga sus conjuros.
En su certeza transcurrimos
breves a destiempo imbéciles
condenados a nosotros mismos
a la vocación de los sueños
a la inexorable verdad de todas las eras
a pesar nuestro.
de Gabriel Impaglione, poeta argentino radicado en Sardegna, Italia
http://aromitorevista.blogspot.com/
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario