Animales de carne y hueso, con un poco de luzirremediable en los ojos,
a veces nos creíamos criaturas heroicas
y corríamos a las plazas. Escuchábamos
bellísimas palabras, las voces se otorgaban idéntico calor
y sentíamos el placer de la acción.
Pero luego, entre ruinas, comiendo el pan del
sobreviviente,
comprendíamos. Y al salir el sol,
mientras los escarabajos emergían de las piedras,
avivábamos el fuego para ahuyentar la peste
y llorábamos por la siguiente generación.
de Horacio Castillo, La Plata (Buenos Aires), Argentina
De su libro "Materia acre".
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1 comentario:
"lloramos por la siguiente generación" tu verso me ha hecho pensar en ésto. muy cierto. Poema que mueve a la reflección. Un saludo.
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