¿Diamante
o espejito de colores?
Tiene la nobleza
del resplandor perfecto.
Solidez. Resistencia.
Pero rueda.
Rueda y olvida.
El príncipe
convertido en rana
vive en la penumbra.
Sólo él,
su propia doncela/bruja,
romperá el hechizo.
¿Diamante
o espejito de colores?
Tiene nobleza, solidez, resistencia.
Y un punto,
invisible,
donde todo está en riesgo.
Parir. Parirse. Ser luz, sólida y transparente.
Iluminar. Iluminarse. Afirmar el centro, asir
la brújula, recuperar el rumbo.
Y seguir.
Serás lo que debas ser.
¿Qué? ¿Qué?
O nada.
de Elena Cohen Imach, Buenos Aires, Argentina
Poema publicado en la revista de literatura Tamaño Oficio Nº 36
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