Después de tanto fumarme los dedos
de calcinar... no sé, algo que rime con
cenizas, puedo, para seguir pudiendo,
decir te amo, pero, no tan sólo con la
lengua, ni siquiera con eso que llaman
alma, sino con la suela y el hoyo de
mis zapatos, los mismos que
anduvieron vagando por tu boca, sin
saber cuándo logramos el exilio.
Después de tanto tiempo, insisto.
si hasta la misma noche me habla de ti,
y eso que soy sordo, totalmente sordo
cuando de estrellas regaladas se trata.
Después de tanto amor, después de
tanto. Y me quedo con mi camisa
vieja, con mis botones sueltos,
con mi carota mal afeitada.
Después de tanto amor, después de tanto.
de Franco Valenzuela Torres, Calama, Chile
adar69@hotmail.com
___________________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario