16.7.20

Recuerdo de Anna


«En los años en que yo nací había hambre,
y mi pobre padre nunca tuvo un buen trabajo»,
me dijo mientras caminábamos dejando la estación.
Cruzamos entre puestos de souvenirs y de turistas,
a la vez que me recomendó sonriente: «tienes que leer
más a Cavalcanti; no todo bajo el cielo es Ungaretti».
Después me fotografió en el Ponte, y caminamos, caminamos…
«Tienen encanto estas calles; yo las recorría siempre
con mi madre y con mi hermana», me dijo algo ensimismada,
en medio de un paisaje que parecía tener los tonos de su voz.
«Bueno, cuando regreses, yo te acompañaré
a la Liguria», me propuso.
«Pero no digamos nada; siempre me resultó inútil proyectar;
nunca fui una mujer de mucha suerte».

* Anna G, profesora de literatura italiana, nativa de la Toscana y amiga, partió en marzo último, víctima del coronavirus. Este poema quiere ser un presente para su memoria y su amistad.

Eduardo Dalter, San Justo -Buenos Aires-, Argentina

6 comentarios:

Marinés Monsalvo dijo...

No puedo menos que agradecer la difusión de este recuerdo hermoso y conmovedor, de tanta vigencia en estos malhadados tiempos.

Anónimo dijo...

Estremecedor. Me auno a los afectos.

Silvia Posse.

El AnVerso dijo...

Una evocación muy particular.

Anónimo dijo...

Triste, muy triste.
Marta Colomaro.

Osvaldo Santana dijo...

Este emotivo poema viene a ser otra más de las lamentables memorias de la pandemia.

Analía Pascaner dijo...

Qué conmovedor homenaje, querido Eduardo, un sentido presente para Anna.
Y además me encanta verte por estos lares propiedad de Lina.
Muchos cariños
Analía