
Con la vida en la boca
sin ramas que lastimen el costado
no quiero repetir miedos.
Ni silencios.
Ni errores.
Dame una tregua. Una tregua.
Una canción de cuna.
El oído de Dios
o la luz de un ciego
sobre este trozo de pan.
de Susana Zazzetti, Villa María,
Córdoba
Del Boletín
"La Fundación" N° 6.
5 comentarios:
Excelente planteo.
Bellísimo poema, felicitaciones!!
Sofía Molina Hidalgo
Se asemeja a una deseperada plegaria. Muy válido.
El poema es hermoso y ese ruego es muy fuerte, da mucho para pensar.
Eli More
Se diría que es la punta de un iceberg; asoma una historia profunda.
Diez puntos.
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