6.4.19

19


Con la vida en la boca
sin ramas que lastimen el costado
no quiero repetir miedos.
Ni silencios.
Ni errores.
Dame una tregua.  Una tregua.
Una canción de cuna.
El oído de Dios
o la luz de un ciego
sobre este trozo de pan.


de Susana Zazzetti, Villa María, Córdoba
Del Boletín  "La Fundación" N° 6.

5 comentarios:

Anselmo dijo...

Excelente planteo.

Anónimo dijo...

Bellísimo poema, felicitaciones!!

Sofía Molina Hidalgo

Santiago M dijo...

Se asemeja a una deseperada plegaria. Muy válido.

Anónimo dijo...

El poema es hermoso y ese ruego es muy fuerte, da mucho para pensar.
Eli More

Kirie Azul dijo...

Se diría que es la punta de un iceberg; asoma una historia profunda.
Diez puntos.